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entrevistas y artículos por eduardo paz carlson

miércoles, 30 de noviembre de 2011

EL CARLITOS, EL CAMINANTE DE EL PINAR

Pedro Horacio Colturi, "Carlitos",
caminante de El Pinar                                                          




















versión sin editar
29 noviembre, 2011, el pinar.                                                                                             
por eduardo paz carlson           fotos por EPC

En El Pinar hay un “caminante”. Es un señor corpulento, panzón y de mirada chispeante. Con su bolsa de arpillera al hombro y de pantalones cortos, camina todo el día, sin parar. Siempre está de buen humor. Sonriente, saluda  efusivamente ya cada persona con la que se cruza haciendo el gesto del abrazo. Sea pleno invierno con heladas; llueva, truene o haga 40 grados a la sombra, él camina. Habla solo. Discute consigo mismo. Gesticula hablando con un amigo invisible.  Se ríe. Está en su mundo. Hace 25 años que es un “caminante”. Jamás lo vieron enojado o en actitud agresiva. Es como un niño grande, Un “loco bueno” como lo llaman algunos vecinos.  Le dice “Carlitos” y claro, ese no es su verdadero nombre. Los vecinos de la zona no lo saben  porque no se lo preguntaron. Parece como que lo prefieren sin un nombre real.  Alrededor de su vida y su personalidad se tejen todo tipo historias misteriosas  y tragedias que parten el corazón. Cada vecino del Pinar tiene una versión diferente.

Historias

DOMINGO FRANCISCO VARELA
Nadie sabe su edad exacta.  Cuando se pregunta sobre “Carlitos” los rostros se iluminan, aparecen sonrisas y siempre la exclamación: “El Carlitos, ¡qué personaje!” o “Ah, el que anda caminando, ¡un fenómeno!”. Un vecino jubilado de la construcción y que de joven fue tropero y  que se identificó  como “Héctor”  (no quiso ser fotografiando ni grabado), afirmó con mueca de incomodidad: “Ah, es un cuento muy embromado. Mire, era millonario era, tenía lo quería. La mujer lo abandonó por otro y el tipo perdió la chaveta, ejasí nomá,  como se lo digo, el dolor lo enloqueció. De entonce anda vagabundeando. E bueno, buenísimo, pero está pirao, por ese maldiamor”. En la seccional 27 de El Pinar, también conocen a “Carllitos”. El cado Fabio Gamboa, que hace 23 años sirve en la comisaría de el Pinar, afrima: “Es un junta botellas. Un loco bueno, muy querido por los vecinos, la verdad que sí.  Nunca tuvimos un problema con él. Y tampoco tuvo problemas en otros lados, eso lo sé. Ni idea de lo que le pasó, nunca le pudimos sacar información.  Nunca nos contó nada a pesar que hemos hablado con él y todo…  nunca, de la vida  personal de él, nunca quiso contar: “-me llamo (no sé cuánto), me molesta que me digan Carlitos-   me dijo una vuelta pero ya ni me acuerdo del nombre.  Para mí es el “Loco Carlos” y chau.” Esto lo afirma Rubén Duarte, mientras bebe una cerveza bien fría al abrigo del sol en la terraza del Kiosco De Punta a Punta. Conocedor del tema, Duarte medita un poco, se sirve un trago más y deja la botella cerca de una radio portátil de los años 70tas de la que se escucha una suave balada de jazz melódico. Junto a él. Dos amigos obreros: Hernán Taboada y Ángel Daniel. Pausadamente, continúa con su explicación:”Hay varias leyendas con “Carlitos”. Lo que tiene ahora, es que es de meterse con las mujeres, les dice de todo… pero siempre en broma, ¿no? Pero no es malo, les dice porque le sale esas cosas… E un tipo que tiene mucho estudio y fue estudiar tanto que lo dejó así. Le quemó la mente el estudio. Uté se pone hablar con él y habla mejor que cualquiera. Habla de todo. ¡Ejun tipo que conoce todito!  Sabe de política, de enfermedades, sabe y sabe. Tiene un hermano que trabaja en un banco en Montevideo y que está en muy buena posición económica, el hermano. Ahora está viviendo donde eran las caballerizas de Oyenard. Es timbero y a veces gana a la quiniela.” Taboada agrega: “Ojo no e tan loco. Una persona Bien, bárbara. Lo que pasa e que tiene amigos imaginarios. 2 o 3 veces estuvo internado. Antes tomaba su vinito pero ahora toma agua y leche, nada má. Sin medias, y nunca le conocí un par de medias. Le agente le regala cosas. No es de pedir. ” Y Daniel puntualiza: “Siempre ha caminado, desde el peaje de Pando hasta el puente Carrasco. Eso sí, ¡Siempre de pantalones cortos! ¡Odia los pantalones largos! No importa la temperatura! Anda bien, anda mejor que nosotros. Se conoce todos los autos del Pinar, cuando los ve llegar les hace señas y ahí le dan.”
Domingo Francisco Varela, el bicicletero  (y ciclista aficionado) del Pinar tiene su teoría: “Lo que sé es que trabajaba en fabrica de Alpargatas. Cuando él dejó de trabajar ahí compró un terrenito  al lado del Autódromo y se hizo una casita. La pintó con colores de Peñarol, creo que es manya. Y de ahí en adelante, decidió no trabajar más. Hace 30 años fue eso mas o menos. Y empezó a caminar. Arriba de 20km por día, sin rumbo. Él bromea mucho. Cuando pasa frente de una obra, les grita riéndose a los obreros: “No sean estúpidos… ¡Trabajadores… dejen de trabajar…! ¡Hay que vivir sin trabajar!”.  Eso es clásico en él.”

Torturado por la dictadura y estuvo muerto

Carlitos saludando en la esquina 
de el hormigón y la terminal del 214
Alicia Piñeiro, la artesana de El Pinar cuenta  una historia triste: “Hay varias versiones. Algunos dicen que él era médico y que tuvo una  familia, una esposa y una hija. En un terrible accidente, en conducía, dicen… se mataron la mujer y la nena. El horror de esa experiencia lo quebró, hizo un click, ¿viste?. Desde entonces, se largó a caminar sin parar. Era de gente pudiente, de plata. Otra versión que me llegó a mí, de lugareños de aquí, de toda la vida es que él estuvo preso durante la dictadura…Muchas torturas  lo dejaron mal psicológicamente.”  Antonio Bique, reconocido jardinero de El Pinar, flanqueado por Andrés Nicolás Gordillo Durante, el muy esmerado y eficiente cuida coche del Supermercado SúperPinar, escucha atentamente a Piñeiro hasta que interviene súbitamente: “¡Sí! A mí me llegó que le dieron una paliza que lo dejó así… sí, dicen que fue eso que lo puso así”. Y Gordillo señala: “Pero ojo, es gran persona, muy honesto. Además, hace un tiempito, se decía que había muerto. Y claro… nos e lo veía por ninguna parte, de repente… ¡Qué tristeza me vino!”.  Piñeiro recuerda ese terrible momento: “Ah, fue horrible, pobre, yo también estaba muy triste, no lo podía creer”. Pero Gordillo, muy perspicaz, aclaró el asunto: “ Yo también… pero un día ¡lo veo venir!, ¿me entendés? ¡Lo veo venir! ¡Estaba vivo! “ Los tres amigos ríen  exlamando “ Ah sí, increíble, qué bueno estuvo” Y Bique redondea: “ ¡Lo veía venir y le gritaba: ¡Estas vivo, Carlitos, estás vivo! Y yo corrí a abrazarlo. Y Carlitos me gritaba con los brazos en alto: ¡Sí, estuve muerto y volví de la tierra de los muertos, volví, volví…son todos zombis! Lo que pasó es que había sido internado 7 meses… y lo dimos por muerto. Pero la verdá es que está más vivo que todos nosotros.”

Habla Carlitos

José Pedro "Perico" Colturi
Carlitos se expresa perfectamente. Lo único que delata su peculiar estado mental es la velocidad con la que habla. Se le mezclan un poco las palabras que le salen de su gran boca sonriente. Lo que sigue es la historia de Carlitos por Carlitos: “Sí, a lo que venga, a cielo abierto, así ando yo.  Camino por todos lados, ando por todos lados. Mangueo  botellas, juego a la quiniela, estoy acá en la esquina parado, hablo con todo el mundo, y hago lo que puedo. Morfo todos los días. ¿Trabajar para qué?  ¡si en este país está todo corrompido! ¿Qué hacen con la plata? ¿Quién conoce a Uruguay en el mundo? ¡Si no existe Uruguay!  Tantos embajadores por todos lados… ¿Para qué?  Acá está lleno de gente muerta de madre, las madres con niños y  abandonadas por los tipos, gente pobre… ¿Entonces? En  este país no tiene sentido la vida.  Si vos trabajás entre corruptos te tenés que corromper…  mejor vivir así, libre. Hace 20 años vivo así. Además, es difícil que me banquen, que se vayan a jugar por mí. Soy una persona neurótica. Por eso camino todo el día. Estuve en el manicomio yo, hace 7 años. Y me dediqué a caminar. Toy todo el día en la vuelta, es bravo, no es fácil. La gente dice que me quiere mucho… no me quieras tanto, a veces hace mal tanto amor, mejor una distancia, siempre.  ¿Te acordás lo que le pasó a Sharon tate, con los Manson? Yo camino, no me importa si llueve o si hace calor, caiga mierda, yo camino. Tengo que tener la mente siempre bien relajada. Caminar me afloja la mente. Sin estress. No me lo dijeron los doctores, lo descubrí yo. En el manicomio me preguntaron si tenía carnet de pobre. Nada más. Y  acá estoy. Soy mi propio psiquiatra, paciente, amigo y otra persona. La estoy llevando caminando.  Tengo un síndrome de cáncer de piel. Me pensaba que estaba todo canceroso. Y un día aparecí en el manicomio. Es bravo, sí. ¡Pero no tengo nada de nada, qué voy a tener!  Me pasaba en la playa, día y noche. Qué divino. ¡Unas mojadas en el mar! Eso es vida. Yo trabajé en Alpargatas y Conaprole y tengo un hermano que vive su  vida, yo vivo la mía. Cuando Alpargatas cerró en el 81 empecé a caminar. Y ando bien ¿eh? Neurológicamente, estoy mejor que a los 30 y en la parte cardiovascular también, mejor que nunca.  Tengo 60 años. Increíble. Tomo leche porque si no estoy frito.  Piropeo a las mujeres por fantasía mía, ellas me siguen la corriente y saben que no va en serio. Nunca tuve novia. Ni tuve hijos. No tengo mal de amores. Tampoco tengo amigos de verdad. Camino y me enrosco conmigo mismo. Discuto, me contesto como si estuviese hablando con otro. No tengo alucinaciones, ni nada ¿Eh? Bueno, es así, me levanto la autoestima. Hablo solo y me doy manija y me sigo la corriente solo… al otro yo le llevo la contra…  Yo hablo con el otro yo. Nada más. No veo a nadie.
"Perico" Colturi, padre de Carlitos, en el centro de la foto
Te tenés que dar manija si no, te quedás. Yo camino solo por la vida.  Y ahora que se vienen las fiestas, para mí, estodo lo mismo… marzo, julio, agosto, noviembre, fin de año, todo lo mismo. En navidad o fin de año me voy a la paya, paso ahí, ¡me doy cada baño! Duermo en la playa. Miro las estrellas.  Saqué la quiniela 2 veces: con el 17 y el 21, “mujeres desgraciadas”  saqué con la redoblona. Pobres, las dejan abandonadas, las cagan a palos, las matan, los guachos de hoy. Está todo podrido. Yo vivo en una cueva llena de piojos, voy a morir solo, qué le voy a hacer… no me queda otra”.
¿Pero cuál es el nombre verdadero de “Carlitos”?
Me llamo Pedro Horacio Clolturi y soy hijo de José Pedro “perico” Colturi. Mi padre jugó en Peñarol en la década de 1940 a 1950. Era número 4 o número 6. Muy hachero. Era un cra.  Nunca me dediqué el futbol. Soy patadura. Me llevaba  a las trompadas con mi padre. Ël era gran bohemio. Se pasaba en los boliches. La vida mía fue muy brava, muy traumática. A mí decime como quieras, Carlitos, Robert Redford, o Chaplin… decime como vos quieras.”

Familia

Carlitos bebé con sus padres. Tiempos felices.
Hugo Colturi, hermano mayor de Pedro cuenta lo que pasó: “Le decíamos pequito  a mí hermano. Mi padre jugada en el medio y no pudo ir al mundial porque justo se lesionó.  No era un jugador famoso como los de ahora, en esa época se jugaba por amor a la camiseta. Cuando se iban a jugar al exterior los jugadores viajaban en las bodegas de los barcos, con las cosas.Mi padre, cuando terminó la carrera, se quedó de conserje en el club. A mi hermano lo que le pasó es que heredó algo de la familia de mi padre, o sea, tengo un tío que era como él, que le decían “Juan Pelota”, un bohemio empedernido, ingobernable, un espíritu libre total. Y mi hermano salió a mi tío. Mi padre siempre decía eso. Porque mi hermano nunca quiso estudiar y en todos los trabajos que tuvo subió y subió posiciones hasta lo más alto por esfuerzo propio y rompiéndose el alma y después se hartaba, pedía la cuenta y se iba. Un día se fue para El Pinar. Le conseguimos una casita mía. Lo quieren mucho en El Pinar.

Caminante Urbano

Pedro Horacio “Pequito” Colturi, más conocido como “El Carlitos”, sigue la gran tradición Oriental del andante o caminante. Este personaje muy conocido en el interior de la Republica es una especie de hombre solitario que encarna el último aliento del “Hombre suelto”, el tipo de hombre que acompañó a Artigas en sus años de ”Pepe, el  Contrabandista” y luego, en luchas libertadoras de la Banda Oriental. En este andante queda la llama del gaucho fiero y casi salvaje que no aceptaba patrones y que viajaba solo por el peligroso norte del país. Nuestro Carlitos no es ni fiero ni salvaje pero es un hombre libre. En su miraba hay un brillo especial, una picardía y también una distancia. El sabe que no es como los demás.  
La gente lo aprecia porque es bonachón y no se mete en la vida de nadie.La gente teje historias reflejando sobre él sus propias angustias y fantasías.

Es mejor no saber mucho sobre el verdadero Carlitos porque les sirve así: lejano, misterioso e inmune a la dura realidad del día a día.

7 comentarios:

  1. MUUUUUUUUUUUUUUUYU BUENO

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  2. un fenomeno el carlitos

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  3. ¿loco?, es el tipo mas cuerdo que conozco!
    Vive como un hombre debe vivir, libre
    Sabe lo que tiene que saber
    eh ignora lo que de tristeza se refiere
    Habla solo, todos lo hacemos, el solo lo hace frente quien sea!.
    Supo tener poder, y no cambio.
    entonces si de locos hablamos, me gustaría ser loco.
    Muy buena publicación!

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  4. SIMPLEMENTE ESPECTACULAR LA HISTORIA DE CARLITOS, POR FIN TENEMOS ALGUNA REFERENCIA, CASI REAL, DE SU PERSONA, TODO UN PERSONAJE EN EL PINAR, MUY QUERIBLE Y BUENA GENTE, ESTO SI ES UNA PUBLICACION INTERESANTE. FELICITACIONES.

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  5. Un personaje entrañable, algo así como "el guardián de El Pinar", adonde vayas él está, simpático y distante, pero siempre presente. LLeno de luz. Gracias por la publicación. ¡Es una muy buena historia!

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  6. Lo he conocido en varios de mis viajes vacacionales a El Pinar,cuando llegabamos con mi primo Agustin,el tata,al super El Pinar, es de esas personas que te marcan, no pasa desapercibido, tiene gancho, recuerdo haber entablado conversación con el y siempre recibiendo una bonachona sonrisa al retirarme, antes de su, chauuuuuuu che.
    Con esa bonachona sonrisa, he regresado siempre a España, pensando lo volveré a ver, espero que a mi regreso, este ahi,aunque mi primo ya no me pueda acompañar,.... estaciona aqui me dira.

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  7. maravillosa historia la encontré por casualidad y quede impactada con este personaje entrañable para ese pinar tan lindo. gracias por compartir .

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